No es lo mismo: traducción jurada vs. traducción jurídica

Traducción jurada

La traducción jurada la realizan los traductores acreditados y autorizados por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España para traducir y certificar la fidelidad, exactitud e integridad de la traducción con respecto al contenido del documento original. Las traducciones juradas tienen validez legal y oficial ante la Administración Pública.

Algunos de los documentos que traducimos con frecuencia los traductores jurados son documentos notariales y judiciales, certificados de nacimiento, matrimonio y defunción, títulos y certificados de estudios o informes médicos.

En una traducción jurada aplicamos el siguiente método de trabajo:

1. Para obtener un presupuesto, el cliente remite en formato electrónico los documentos que desea traducir ya que el precio de la traducción se calcula aplicando un precio por palabra o página del texto original.

2. Se elabora un presupuesto con un plazo de entrega normal o urgente.

3. Si el cliente acepta el presupuesto, comienza el proceso de traducción jurada.

4. En el plazo acordado, el cliente recibe la traducción en formato electrónico o en papel si se trata de una traducción jurada.

Traducción jurídica

La traducción jurídica es un ámbito de especialización dentro de la traducción. Un traductor jurídico, además de una sólida formación en traducción, debe contar con un profundo conocimiento de los dos sistemas legales (origen y destino) de las lenguas entre las que traduce.

Los textos jurídicos contienen abundantes conceptos legales que deben ser trasladados al idioma de destino de forma adecuada para que surtan los efectos deseados. Para ello, antes de iniciar una traducción jurídica, el traductor debe documentarse sobre el texto en cuestión, su ámbito, su aplicación y su alcance.

Los documentos que precisan ser traducidos por un experto en traducción jurídica son los documentos sobre materia legal redactados por abogados o jueces y los documentos sobre materia económica que frecuentemente incluyen figuras jurídicas.

Entre ellos destacamos:

Contratos

Condiciones generales

Poderes de representación

Sentencias, autos, providencias

Procedimientos judiciales o de arbitraje

Informes periciales

Certificados de inscripción en registro

Estatutos sociales

Escrituras de constitución de sociedades

Legislación

Informes jurídicos

Requerimientos, citaciones, oficios

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *